Al menos una vez al año

A lo largo del día, los escolares someten su visión a un elevado número de tareas como leer, hacer deporte, jugar con videojuegos… haciendo que sus ojos trabajen a pleno rendimiento. Esta premisa adquiere una mayor importancia con la llegada del nuevo curso“, tal y como señala la secretaria general de COOCYL, Ana Belén Cisneros, quien considera esencial que su visión sea perfecta y es imprescindible que a todos los niños en edad escolar se les realice un examen visual completo por parte de profesionales de la salud visual.

Al menos una vez al año

Así, durante la etapa escolar, los ópticos optometristas de Castilla y León insisten en la necesidad de pasar exámenes visuales específicos con una periodicidad al menos anual, “siendo recomendable al comienzo de cada curso y durante las épocas de mayor actividad para conseguir el máximo desarrollo de sus capacidades visuales y su máxima adaptación a las exigencias del aprendizaje”, añade Ana Belén Cisneros. En su consulta, el óptico-optometrista no solo se limitará a comprobar la agudeza visual, sino que además evaluará otros aspectos como la salud ocular o la habilidad para seguir las líneas sin perderse, cambiar el enfoque con comodidad o utilizar los dos ojos de manera coordinada durante largos periodos de tiempo. En caso de que alguna de las destrezas visuales no estén suficientemente desarrolladas, el sistema visual del niño tratará de compensarlas, lo que provocará síntomas como dolores de cabeza o fatiga ocular.

Se recomienda que el primer examen ocular se produzca a los seis meses de edad. A menos que se detecten otros problemas. Dado que muchos problemas visuales se vuelven menos tratables a medida que pasa el tiempo, cuanto antes se descubran, mayores son las probabilidades de conseguir buenos resultados.

De todos modos, “algunos síntomas pueden indicarnos a padres y a educadores la necesidad de un examen visual en el niño”, como explica la secretaria general de COOCYL:

– Parpadeo y/o lagrimeo excesivo y frotamiento frecuentes de los ojos.
– Se tapa o guiña un ojo ocasionalmente para poder ver mejor con el otro.
– Se acerca mucho al leer, al usar la tableta, el ordenador o ver la televisión.
– Tiene déficit de atención y concentración, o bajo rendimiento escolar.
– Se queja de problemas para ver bien lo que se escribe o lo que se proyecta en la pizarra.
– Cuando realiza actividades de cerca ve doble o borroso ocasionalmente.
– Al leer sigue el texto con el dedo, frunce el ceño o parpadea en exceso.
– Tiene dolores de cabeza frontales o mareos por la tarde o después de realizar una tarea de cerca.
– Tropieza con facilidad, no calcula bien las distancias, consecuencia de la deficiencia en la sensación de profundidad.

 

También los adultos deben revisar su vista al menos una vez al año en previsión de la pérdida de agudeza visual, principios de cataratas y un largo etcétera que con una simple visita a su óptico optometrista puede librar de males mayores y sobre todo prevenir cierto tipos de enfermedades que con la edad pueden presentarse en cualquier persona. En este jueves que se celebra el día mundial de la visión lo importante es recordar y visibilizar la importancia de la prevención.

fuente: http://www.zamoranews.com

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